NAPOLES, HISTORIA Y EMOCIÓN.
No había en Nápoles una fuente a la que tirar una moneda para regresar, sin embargo, tengo la sensación de que regresaré si el tiempo que me quede por vivir me lo permite. Quedó mucho por hacer: Subir al castel de Sant Elmo para ver todo Nápoles desde la altura, visitar El Vesubio, tomar un café en Gambrines, ver el metro de Toledo y sobre todo, respirar el ambiente de la ciudad durante el verano, visitando quizá Sicilia. Aún así hemos hecho muchísimo, y lo comprobarás en el vídeo.
Las ruinas de las ciudades de Herculano y Pompeya son absolutamente impresionantes, no importa cuanto hayas viajado, si eres una persona con sensibilidad te quedarás embrujado por el encanto triste de estos lugares únicos.
La presencia incontestable del mar lo inunda todo llenando la sensación de apertura y de amplitud. Sus museos son fascinantes y por primera vez vi una escultura enorme, de un coloso que representaba una mujer.
Y si te apetece algo un poco más excéntrico, os dejamos también otro video cortito de la noche vieja loca de dos viejos chiflados. Nada como estar feliz para ser feliz.